Durabilidad estructural
El aluminio no se oxida ni se corroe en contacto con la humedad. No se hincha, no se pudre, no se deforma con el sol o el frío. Una abertura bien instalada dura décadas sin perder funcionalidad.
Hace décadas que el aluminio reemplazó al hierro y a buena parte de la madera en aberturas residenciales. No es moda: son ventajas concretas que se notan al uso diario y a lo largo de los años.
El aluminio no se oxida ni se corroe en contacto con la humedad. No se hincha, no se pudre, no se deforma con el sol o el frío. Una abertura bien instalada dura décadas sin perder funcionalidad.
No hay que lijar, barnizar ni pintar nunca. La limpieza se hace con paño húmedo y jabón neutro. Los burletes y rodamientos se reemplazan cada muchos años, y son baratos.
Con doble vidriado hermético y burletes adecuados, las aberturas de aluminio modernas reducen significativamente la pérdida de calor en invierno y la entrada de calor en verano. Menos consumo de calefacción y aire.
El sellado perimetral combinado con vidrios laminados o DVH atenúa el ruido exterior. Útil sobre todo en frentes a calles transitadas o cerca de rutas.
No se ve afectado por la humedad ambiente, lluvia ácida ni salinidad costera. Es una de las mejores opciones para zonas con clima exigente.
Disponible en blanco, negro, anodizado natural y acabados símil madera. Combina con estilos clásicos, modernos e industriales sin esfuerzo.
El aluminio es 100% reciclable y mantiene sus propiedades luego del proceso. La mayoría del aluminio en circulación hoy proviene de reciclaje, con bajo impacto comparado con otros materiales.
Pintura electroestática, anodizado, foil símil madera. Texturas mate o brillantes. Se adapta a cualquier proyecto sin necesidad de modificar la estructura interna.
Tenemos modelos en exhibición. Vení al local sin turno y los vemos juntos.